Loreto y la recuperación de la fe católica
POR: BELÉN LUCAS EN GUADALAJARA
28-04-2026 16:06:25

Loreto, de la mexicana Daniela Soria, es un cortometraje estrenado a nivel mundial en la 41 edición del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, dentro de la categoría cortometraje de ficción iberoamericana, cuya historia se suma a una recuperación de la fe espiritual católica en el cine.
Se trata de una coproducción de México y España filmada en catalán, que dialoga con películas como Los Domingos, de Marta Díaz de Lope Díaz, o con Oca, de la mexicana Karla Badillo, y otras similitudes de la cultura pop, como el álbum Lux, de Rosalía.
Ante este nuevo fenómeno, la directora nos confirmó: “Es curioso porque acabo de ver Los Domingos hace dos semanas y siento que las películas dialogan entre sí. La vi y me dije, esto es lo que yo me imaginé que le pasa a la niña después. Me fascina el tema de la religión y en México siento que es algo que se vive muy fuerte. Yo soy de Monterrey, una ciudad muy conservadora y la religión me ha inspirado mucho en todo lo que he hecho en mi trayectoria y también en la infancia”.
El cortometraje cuenta la historia de Loreto (Tanit Julià Sagrera), una niña profundamente devota, que se enfrenta a una creciente tensión familiar debido a su intenso vínculo con una estatua de la Virgen María que perteneció a su abuela, recientemente fallecida.
La historia surge porque la familia de la directora Daniela Soria durante años tuvo una Virgen de Loreto en casa de la abuela y decidieron entregarla a una iglesia. Soria se encontraba entonces en Barcelona y se dio cuenta de que ya no iba a ver más la virgen de su abuela. La filmación surge tras forjar una idea a modo de despedida: ¿Qué pasaría si alguien tuviera un vínculo muy fuerte con la virgen y dejara de estar físicamente allí?
Daniela Soria compartió que ama los personajes protagonizados por niñas, como la de la película francesa Ponette, de Jacques Doillon. Película en la que una niña le reza a conciencia a Dios para que le devuelva a su mamá fallecida.
En este caso, los padres y la hermana mayor no entienden la espiritualidad que siente Loreto por la virgen de la abuela, al no haber educado a las hijas en la religión. Loreto sigue devota a su virgen en los seis meses de duelo que han pasado desde el fallecimiento de su abuela. Esto genera una disrupción en la comunicación con la familia. Al mismo tiempo se cruzan los sentimientos de culpa y de vergüenza cuando Loreto una noche descubre a su hermana (Candela Redondo Moral) en una relación con una chica, hecho que le provoca mucha curiosidad y sentimientos encontrados, pero a la vez comienza a entender esa relación como una analogía a su admiración por la virgen.
Rodada en un ambiente rural y con actores autóctonos, el cortometraje evoluciona durante 17 minutos desde el duelo y la incomprensión familiar a la aceptación y la complicidad entre las hermanas, mientras la abuela ejerce una autoridad justiciera invisible de fondo y los padres todo lo ignoran.

Loreto, de la mexicana Daniela Soria, es un cortometraje estrenado a nivel mundial en la 41 edición del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, dentro de la categoría cortometraje de ficción iberoamericana, cuya historia se suma a una recuperación de la fe espiritual católica en el cine.
Se trata de una coproducción de México y España filmada en catalán, que dialoga con películas como Los Domingos, de Marta Díaz de Lope Díaz, o con Oca, de la mexicana Karla Badillo, y otras similitudes de la cultura pop, como el álbum Lux, de Rosalía.
Ante este nuevo fenómeno, la directora nos confirmó: “Es curioso porque acabo de ver Los Domingos hace dos semanas y siento que las películas dialogan entre sí. La vi y me dije, esto es lo que yo me imaginé que le pasa a la niña después. Me fascina el tema de la religión y en México siento que es algo que se vive muy fuerte. Yo soy de Monterrey, una ciudad muy conservadora y la religión me ha inspirado mucho en todo lo que he hecho en mi trayectoria y también en la infancia”.
El cortometraje cuenta la historia de Loreto (Tanit Julià Sagrera), una niña profundamente devota, que se enfrenta a una creciente tensión familiar debido a su intenso vínculo con una estatua de la Virgen María que perteneció a su abuela, recientemente fallecida.
La historia surge porque la familia de la directora Daniela Soria durante años tuvo una Virgen de Loreto en casa de la abuela y decidieron entregarla a una iglesia. Soria se encontraba entonces en Barcelona y se dio cuenta de que ya no iba a ver más la virgen de su abuela. La filmación surge tras forjar una idea a modo de despedida: ¿Qué pasaría si alguien tuviera un vínculo muy fuerte con la virgen y dejara de estar físicamente allí?
Daniela Soria compartió que ama los personajes protagonizados por niñas, como la de la película francesa Ponette, de Jacques Doillon. Película en la que una niña le reza a conciencia a Dios para que le devuelva a su mamá fallecida.
En este caso, los padres y la hermana mayor no entienden la espiritualidad que siente Loreto por la virgen de la abuela, al no haber educado a las hijas en la religión. Loreto sigue devota a su virgen en los seis meses de duelo que han pasado desde el fallecimiento de su abuela. Esto genera una disrupción en la comunicación con la familia. Al mismo tiempo se cruzan los sentimientos de culpa y de vergüenza cuando Loreto una noche descubre a su hermana (Candela Redondo Moral) en una relación con una chica, hecho que le provoca mucha curiosidad y sentimientos encontrados, pero a la vez comienza a entender esa relación como una analogía a su admiración por la virgen.
Rodada en un ambiente rural y con actores autóctonos, el cortometraje evoluciona durante 17 minutos desde el duelo y la incomprensión familiar a la aceptación y la complicidad entre las hermanas, mientras la abuela ejerce una autoridad justiciera invisible de fondo y los padres todo lo ignoran.







