El crimen del tercer piso: Gracias, Hitchcock.
POR: FER LOZADA
23-09-2026 10:13:49

Otra de las películas que forman parte de la curaduría del Tour de cine francés de este año es Le crime du 3e étage, un thriller satírico muy bien escrito y sobre todo pensado para aquellos amantes del género y del cine en general porque esta película es un ejercicio fílmico de tesis sobre el legado del director británico padre del suspenso, Alfred Hitchcock.
La película francesa desmenuza el cine del director y explica sobre la trama literalmente la forma de construir la tensión en una historia a filmar según la teoría del cineasta anteriormente mencionado, pero no es solo eso porque existen miles de cintas que sin seguir esta misma regla del gran precursor del cine moderno simple y sencillamente no existirían como las conocemos, sino que es también una carta de amor si queremos sonar románticos, es una muestra de respeto, cariño y sobre todo de gratitud ya que, si bien esta es una producción que se inclina mucho más hacia el lado cómico, no podríamos imaginar una forma más inteligente de abordar un género sino es con su contraparte, así que El crimen del tercer piso dice: “¡Gracias, Hitchcock!”
Aquí conocemos a François y a Collete una pareja muy artística donde él es un escritor y ella maestra de cine con especialidad casualmente en Hitchcock. Ambos son personajes muy carismáticos a su manera, su dinámica es más bien desastrosa, él atraviesa por un bloqueo creativo mientras escribe un nuevo tomo de su novela histórica y ella enfrenta la monotonía de un matrimonio que ya no la emociona hasta que en su condominio aparece un nuevo inquilino, un vecino que desde que se muda al edificio se hace notar entregando a todos los residentes una invitación a una obra de teatro donde él es protagonista. Yann, el nuevo habitante, resulta ser un actor más bien en pugna, ya que su puesta en escena de Hamlet no está yendo como esperaba en cuanto a aprobación y asistencia, lo cual lo lleva a una discusión con quien parece ser su pareja, todo esto lo descubrimos junto a Collete quien tiene una vista perfecta desde la ventana de su casa a la del nuevo vecino, si bien podría resultar intrusivo ver dentro de departamentos ajenos, la co protagonista accidentalmente es testigo de un evento que la lleva a vivir de primera mano y más cerca que nunca su propia versión de La ventana indiscreta, obviamente una de las obras más reconocidas de su querido Hitchcock, envolviendo a su apático esposo y convirtiéndolo en todo un espía desatando un desastre tan divertido como intrigante.
A partir de un crimen y una historia que posiblemente muchos ya conocemos, esta película no va a dejarnos de sorprender para bien pues está realmente muy bien escrita.
Muchos podrían pensar que la película está dirigida a un nicho muy específico al hablar tanto sobre temas que tal vez no todos conozcan tan de cerca como el cine de un director que varios podrían ya considerar antiguo o sobre análisis fílmico pero en realidad es una comedia ligera disfrutable para todos.
Rémi Bezançon, el director, domina el ritmo del género y se nota que conoce profundamente todos los temas que aborda porque es digno de reconocer lo difícil que es construir la comedia y la sátira, para hacerlo es vital estar empapado de todos los aspectos de lo que se va a mofar y sobre todo es crucial hacerlo desde el respeto y la admiración.
Hay incluso guiños a otras referencias importantes como por ejemplo el libro El cine según Hitchcock del mismísimo Truffaut.
Laetitia y Guilles, los dos actores principales tienen una química espectacular y su dirección es impecable, construyen una gran coreografía juntos y el villano no se queda atrás, Guillaume entrega a un antagonista digno de lo que el mismo Hitchcock decía y requería de sus antagónicos, entre mejor fuera el villano, mejor la película.
Si lo que quieres es aprender sobre la construcción del suspenso sin leer o ver directamente la filmografía de Alfred, esta es tu película pero si lo que quieres es recordar La ventana indiscreta sin verla de nuevo y rememorar lo bonita que es la teoría del cine, esta también es tu película pero si lo que quieres es reirte un buen rato con una super comedia, esta igual es tu película.
El Tour de cine francés en sus treinta años no decepciona y nos trae una propuesta para todos, así que amantes del thriller prepárense para reírse y soltarse un poquito y amantes de la comedia estén listos para estar al borde del asiento y tensar esos músculos.

Otra de las películas que forman parte de la curaduría del Tour de cine francés de este año es Le crime du 3e étage, un thriller satírico muy bien escrito y sobre todo pensado para aquellos amantes del género y del cine en general porque esta película es un ejercicio fílmico de tesis sobre el legado del director británico padre del suspenso, Alfred Hitchcock.
La película francesa desmenuza el cine del director y explica sobre la trama literalmente la forma de construir la tensión en una historia a filmar según la teoría del cineasta anteriormente mencionado, pero no es solo eso porque existen miles de cintas que sin seguir esta misma regla del gran precursor del cine moderno simple y sencillamente no existirían como las conocemos, sino que es también una carta de amor si queremos sonar románticos, es una muestra de respeto, cariño y sobre todo de gratitud ya que, si bien esta es una producción que se inclina mucho más hacia el lado cómico, no podríamos imaginar una forma más inteligente de abordar un género sino es con su contraparte, así que El crimen del tercer piso dice: “¡Gracias, Hitchcock!”
Aquí conocemos a François y a Collete una pareja muy artística donde él es un escritor y ella maestra de cine con especialidad casualmente en Hitchcock. Ambos son personajes muy carismáticos a su manera, su dinámica es más bien desastrosa, él atraviesa por un bloqueo creativo mientras escribe un nuevo tomo de su novela histórica y ella enfrenta la monotonía de un matrimonio que ya no la emociona hasta que en su condominio aparece un nuevo inquilino, un vecino que desde que se muda al edificio se hace notar entregando a todos los residentes una invitación a una obra de teatro donde él es protagonista. Yann, el nuevo habitante, resulta ser un actor más bien en pugna, ya que su puesta en escena de Hamlet no está yendo como esperaba en cuanto a aprobación y asistencia, lo cual lo lleva a una discusión con quien parece ser su pareja, todo esto lo descubrimos junto a Collete quien tiene una vista perfecta desde la ventana de su casa a la del nuevo vecino, si bien podría resultar intrusivo ver dentro de departamentos ajenos, la co protagonista accidentalmente es testigo de un evento que la lleva a vivir de primera mano y más cerca que nunca su propia versión de La ventana indiscreta, obviamente una de las obras más reconocidas de su querido Hitchcock, envolviendo a su apático esposo y convirtiéndolo en todo un espía desatando un desastre tan divertido como intrigante.
A partir de un crimen y una historia que posiblemente muchos ya conocemos, esta película no va a dejarnos de sorprender para bien pues está realmente muy bien escrita.
Muchos podrían pensar que la película está dirigida a un nicho muy específico al hablar tanto sobre temas que tal vez no todos conozcan tan de cerca como el cine de un director que varios podrían ya considerar antiguo o sobre análisis fílmico pero en realidad es una comedia ligera disfrutable para todos.
Rémi Bezançon, el director, domina el ritmo del género y se nota que conoce profundamente todos los temas que aborda porque es digno de reconocer lo difícil que es construir la comedia y la sátira, para hacerlo es vital estar empapado de todos los aspectos de lo que se va a mofar y sobre todo es crucial hacerlo desde el respeto y la admiración.
Hay incluso guiños a otras referencias importantes como por ejemplo el libro El cine según Hitchcock del mismísimo Truffaut.
Laetitia y Guilles, los dos actores principales tienen una química espectacular y su dirección es impecable, construyen una gran coreografía juntos y el villano no se queda atrás, Guillaume entrega a un antagonista digno de lo que el mismo Hitchcock decía y requería de sus antagónicos, entre mejor fuera el villano, mejor la película.
Si lo que quieres es aprender sobre la construcción del suspenso sin leer o ver directamente la filmografía de Alfred, esta es tu película pero si lo que quieres es recordar La ventana indiscreta sin verla de nuevo y rememorar lo bonita que es la teoría del cine, esta también es tu película pero si lo que quieres es reirte un buen rato con una super comedia, esta igual es tu película.
El Tour de cine francés en sus treinta años no decepciona y nos trae una propuesta para todos, así que amantes del thriller prepárense para reírse y soltarse un poquito y amantes de la comedia estén listos para estar al borde del asiento y tensar esos músculos.







